SUPREMA IGNORANCIA
VIRGINIA DURAN CAMPOLLO
Playa del Carmen, Quintana Roo.- Al sentirnos rodeados de la grandeza ambiental, en todos sentidos, de éste hermoso y paradisíaco lugar la reflexión es inevitable y profunda. Indudablemente la mayoría de los seres humanos desgraciadamente somos insensibles a una realidad inobjetable: somos parte de la naturaleza y ésta es nuestro hábitat. Con suprema ignorancia, despreciamos su riqueza y los beneficios que nos brinda de manera dolorosa. No acabamos de entender que cuando terminemos con ella, su exterminio será el propio. No hay ni debe haber más discursiva al respecto sino acciones incluso legales, para que entendamos la necesidad del cuidado del medio ambiente. Se ha dejado pasar y ahora es tarea titánica, más nunca es tarde. Gobiernos, maestros y familia deben unirse para tomar acciones inmediatas desde el hogar y aulas. Educación, educación que tantas calamidades da su ausencia. *** Aquí, como en todo el estado, la vegetación es exuberante y la diversidad de especies naturales maravilla. No hay necesidad de entrar a filosofías universales sobre el mundo animal sino sólo contemplar su dignidad, para enseñar a respetarlo en todos sentidos. Creo en Dios y por ello no me cabe duda, que su grandeza está en la Creación. Ese inmenso mundo lleno de vitalidad y armonía de formas, colores, sabores, sonidos dispuestos para disfrute y deleite del ser humano. Tanto que nos brinda y tanto que lo destrozamos, aniquilamos. Nos da alimentos, diversión, cura física y espiritual, compañía de amigos convertidos en mascotas e infinidad más de benefactores. *** La ignorancia persiste; lo pragmático impera y seguimos dando tumbos como fieras ciegas y ansiosas de otro tipo de satisfactores que nos hacen brutales ante la belleza, delicadeza, amor. Mucho lamentaremos nuestras omisiones. No habrá progreso real, si seguimos permitiendo cualquier “fiesta” que conlleve lastimar a los animales o estresarlos al punto de que mueran por infartos fulminantes como pasan con los toros de La Candelaria, en nuestro Veracruz. Me preguntaba mi joven sobrino frente a una jaula de un oso, de tres por tres, que anunciaba un circo: “¿Qué delito cometió para que lo encarcelen? ¿A quién daño para tener que estar esclavizado hasta la muerte? ¿Acaso es un karma?” Y la verdad cala y mucho. No sé si soy “villa melón”, ignorante, naca, pobre o todo lo que los taurófilos recetan a quiénes estamos en contra de la llamada fiesta brava, pero definitivamente son espectáculos para gente rupestre, al parecer ávida de sangre. Y así las peleas de perros, gallos y hasta de grillos que algún día vi en Bangkok, Tailandia, sólo como parte del tour. En fin…*** Lamentablemente, al observar el turismo de ésta región nos entristece la realidad del veracruzano que, sinceramente, es de tercera. Aquí las playas están limpias; no hay vendedores ambulantes, solo algunos de artesanías; no se permite ningún tipo de comida que no sea la que se expende en los restaurantes ahí establecidos; la gente se mete al mar sólo con su traje de baño; hay basureros y baños suficientes para los deshechos; no se permite usar aparatos de música y menos que sea estridente; la gente respeta a los bañista y el entorno. En las nuestras es todo lo contrario empezando porque la suciedad es de miedo; la gente se mete con calcetines y playeras o vestidos; cocinan en la playa fritangas o llevan comida casera; en el agua permean vasos, bolsas de plástico, cascos de refrescos, cervezas, pañales, kotex y hasta excremento. *** Promover Veracruz es importante, pero lo es más tener los servicios pertinentes. A nivel estatal no hay la infraestructura carretera, hotelera, restaurantera. Falta capacidad para meseros y cocineros, que en una mayoría son un desastre. Control serio de la calidad de alimentos y bebidas, así como de los precios. No se vale gastar un dinero que, supuestamente, ahora no tenemos en proyección sin haber antes realizado un estudio serio, de los faltantes al respecto que son muchos. El turismo, llamada la industria sin chimenea, es un importante rector económico. Veracruz no compete en playas y mares, pero tenemos otros muchos más atractivos y no es sólo el Tajìn o Tlacotalpan. Nuestra cultura, tradiciones, cocina va más allá. La obra pública sólo deja a unos cuantos, el turismo beneficiaría a todos. *** El que más confía en la palabra del gobernador Javier Duarte de Ochoa, es su amigo José Yunes Zorrilla. Así lo expresa en público y privado. Le reconoce talento y sensibilidad y, él mismo, pedía tiempo a sus detractores para “cuando lo conozcas sabrás que es un hombre de buenas intenciones”. Fue y es institucional. Trabajó para la campaña duartista y dio los resultados que su amigo esperaba. Lo hizo sin tanto aspaviento; discreto como lo es un caballero de quién su padre don José admira “su inteligencia, preparación e integridad”. No extraña que con su popularidad, liderazgo, carisma, trayectoria política sea uno de los muy pocos políticos apreciado en amplios sectores sociales, económicos, políticos, periodísticos estatales. Le han traicionado y despojado, faltando a la palabra de hombre que se empeño. Hoy al parecer, las cosas son distintas pues su partido tendrá que recurrir a sus mejores militantes para que les representen, pues la sociedad está en contra de las imposiciones. Por ello José Yunes Zorrilla, de la gran lista, es la mejor opción para candidato al Senado de la República por el PRI. *** Cabeza de cabeza: YUNES ZORRILLA, SABEMOS ES EL MEJOR: EDGAR HERNANDEZ…SIN DUDA ALGUNA. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.